Quería hundirse, desaparecer. Dominado por la desesperanza, no quería saber nada del futuro y se obsesionaba con vivir el presente en un falsamente placentero hedonismo.
No tenía que dirigir su mirada muy atrás para recordar cuán optimista era cuando su realidad era la paz, la miel, la gloria y la ambrosía. ¡Qué ilusiones más manidas! ¡Ahora que se enfrentaba a auténticos dilemas sólo deseaba rendirse! ¡El que prestaba sus oídos a los problemas ajenos estaba en medio de una debacle similar a la suya!
Y, por desgracia, no consentiría que nadie le ayudara. No iba a alzar la voz para pedir consejo, no se quejaría de nada y, mucho menos, iba a aceptar que nadie se moviera por él puesto que suyo y sólo suyo era el problema.
Pero, incluso él sabía que su actitud era estúpida e irracional, incoherente con su forma de ser pero, por su carácter, no deseaba que sus angustias se convirtieran en piedras en el camino de los demás. Tampoco deseaba su lástima, despreciaba su condescendencia y evitaba sus palabras de ánimo.
Sólo quería desaparecer. Y, a pesar de todo, sentía que aún era necesario. Esta contradicción eternizaba su problema. No tenía el valor de dar el último paso a causa de la pesada cadena que lo unía con el mundo de la luz. Existir y dejar de ser… estaría pasando por la tormenta más fuerte que su alma había soportado pero, en medio de la desesperación brillaba la débil luz del futuro.
No podía abrazar su máscara. No podía ser un Lobo. Permanecería como un simple humano más hasta que las negras nubes de su desolación borraran el último rastro de su brillante futuro.
Nunca antes.
Nueva entrega de estas cortas Crónicas de Morbitorio. Tal como le decía ayer a un amigo, me ayudan a mantener mi cabeza activa puesto que, no sólo de historias largas puedo extraer experiencia. Además, siempre resulta práctico escribir sobre aspectos menores y ocultos de las vicisitudes del Mundo Cebolla (nombre provisional a la espera de encontrar uno que infunda más respeto).
Sólo espero que cuanto salga de estos cortos y torpes dedos míos sea de vuestro agrado. Dicho esto, hasta más leer.
Escuchando: Eternal Steam Engine ~ Mashup